Un líquido de boca se encuentra en el cruce de nuestras transparencias de amor, empiezan a tocarse, a besarse, se miran, se seducen, dos besos se acarician, los labios abren fuego, "dame surcos" piensa ella, "abismos" pide luego él, entonces el fluido cae, se intercambian miradas de agua, los gemidos se acarician como copos, se entrecruzan, las imágenes brotan, están unidas por una sola cuerda, se escuchan, se impregnan de rocío, el amor se baña, el orgasmo abre la boca, humedece sus cristales de nieve, la noche dice nunca, mi mano asciende lentamente hacia su rostro, "tengo miedo de hallarte, pero certidumbre junto a tus mejillas ardientes", entonces ella disimula, "lo que se ve, se va" piensa ella, "tu poema tiene anchura, me hiere, "no, es mi lugar para huirte" respondo yo, algún ser ficticio pide entonces a los acentos que se sienten sobre mis palabras, las cosas abandonadas ponen mi "quiero"donde no dice nada su espacio , un suspiro inmóvil brota desde una secreción llena de estrellas, es el esperma que se descubre como la última caricia de la noche, sabe que su nombre es el lago de una luna intacta, un solo espasmo y descifro tus poros, quiero disgregarme en tu soplo más húmedo, ser el mundo en tus fisuras, llevarte un día a beber melancolía dentro de mi euforia, después hay que poner tu cordón umbilical en mi recuerdo, como si hubiésemos nacido del aire que trajo al mundo la puerta de la vida, quiero mirarte a los ojos allí donde todo se parte, donde tu nostalgia se funde con el cataclismo, porque llevas preguntas gastadas, y sonrisas de piedra, llenemos pues la sed de tristeza, almacenemos alma para nuestro encuentro, todo termina, hay un ideal que acostumbra a sentarse en un banco, es la hora en que los niños salen del colegio, observa sus rostros, los analiza con detenimiento, finalmente los ve partir... son manchas que se apagan... ideas de sangre quemada.