Con mi corazón entre tus piernas, en
tu respiración apaleada, nuestro sexo es un solo pan, un calor
silencioso que no traduce las palabras, mi pulso sube mientras yo
bajo a tu abismo, me desnudo, entonces tú te desposees sobre mi
trono de piedra, yo me derramo entre mi nube y tu alma, atravieso las
grietas de tus pechos, mi pensamiento cae en tu voz como el agua en
el tiempo, nieva primavera dentro de un abrazo, hay un espacio de luz
que se refugia en la luz, ruedas dentro de mí, sabes que soy más
que tu interior, porque nadas en mi vida como en un ánfora plena,
donde no hay un "es" ni un "estoy", tiene brillo
la ternura, se queda inmóvil, como una puesta de sol que se apaga en
un silencio ausente, o la humedad de una mujer tendida en una
especie de olvido, entonces un cuento para niños acerca sus
guirnaldas amarillas a los gestos de un final inconcluso, la historia
de Serge deja caer un racimo de luz negra, una lluvia de humo
humedece mi boca por última vez, mientras tanto, un coro de ahogados
encierra sus vocales en palabras muertas que alojan en mi mano,
tú ya te has ido, me abrazo a los bordes que deja el silencio de
tus cosas, te muero en mi muerte, tú te callas, ardes en mis
eclipses, se desviste el agua en aquella tristeza que comprende lo que
nadie comprende, el ritmo de unas gotas brota desde mi sangre, en un
rincón cualquiera lo que nadie conoce sabe lo que todos esperan, un
ruido proyecta sus colores a través de una cuerda que se aleja, viérteme
dicen mis pulmones ya acabados, recójeme les dice quien ésto
escribe, agótame y luego ocúltame, dice uno de mis
sentimientos hecho tinta, suelto por fin mis silencios más
abiertos sobre un poema, el pigmento los rayará con sus versos por si
alguien quiere leerlos, ¿ se crearán animales por cada espacio que deje, por cada anchura que se hiera entre dos puntos ?, quiero salir de mi vida, en una
gotera de leche se prepara el fin de mi viaje...mi recuerdo ya ha perdido el conocimiento.