Las costuras de tu ausencia van mal cosidas en mi estómago. Un escenario vacío se amuebla en mi mente. Coloco una concha en mi corazón, para que desde ahí, tú te mezcles con mi sangre. Y con mi suerte.
- ¿ En qué piensas Serge ?
- Es que ya quiero poner fin a ésta agonía. Pero entretanto, voy a ponerle un nombre a cada sandalia...
La historia debe concluir sin un final. Yo siempre escribí para buscar a quién me busca. Rocío, sin embargo, siempre quiso estar por dentro del borde de un sonido que no tenía nacimiento.
Todo es un canto azucarado y luego solo morir.
- Ninguna historia puede revivirse así, amigo mio. Ni en mil crepúsculos, pues ellos están abiertos con todos los agujeros de tu ausencia.
- Tomaría su mano y la atraería hacia mí. Luego, la pasaría lentamente por mi boca.
Entonces, ella atrae mi palma abierta. La besa largamente.
Me sorprende: aún me quiere.
Una mujer azul abre las piernas para que mi sexo toque dentro de su vagina la estación de los amores que nadie ve. La fisura es la de una princesa que lloró hasta romperse.
- Vida, me quiero ir contigo hasta el fondo...Y cubrir todos los agujeros que te hiciste en ese corazón devorado. Ahora, tu matriz abraza todo mi unicornio. Pero, durante el climax, llegará una loca a tirarle piedras.
- ¿ Qué haces, hombre ? Sabes de sobra que ella no podrá superarlo.
Entre el cerebro y las coronarias, hay pistas que a golpes de querer, se pierden para siempre. Así, ya no se reconocen en la tristeza. Siempre en su fondo habitará una reina.