miércoles, 13 de junio de 2012

93

" Queridos señores: no sé quién soy. Sinceramente: Serge ".
En un pueblo costero unos burros pasan con las ancas ensangrentadas con varas y erres. Lejos, la memoria se desnuda en mi jardín. Tiene miedo de nombrar lo que nunca existió.

Una noche de lluvia mis páginas cayeron del portafolio volando, calle abajo.
- Eh, ¿ qué demonios te pasa ?
- Soy un poeta errante en un mundo que me seduce y que golpeo luego con amor sobre la mesa.

Rocío no es verdad que vendrá. Pero tampoco es verdad que no esté.

Ella es una gota que se levanta para salir del mar, como una lila caliente.
Así brillan sus ojos, preciosos sobre la arena, ésta noche.
La espuma me entrega tu pecho que me mira desde los labios.
Con un viento debíl te sumerges entonces, toda, en mi sexo.
Porque sabes que es mi deseo quién se sienta en el umbral de tu mirada.
Y recuerdas entonces aquellas horas partidas de sueño espeso...cuando se me caía el alma por tí.

- Llévenselo a casa que ha tenido una noche muy mala.

Por el mercado se negocia en todas las lenguas de Babel. La gente lleva impermeables que se pasean ante los gestos de vendedores de pescado. A veces está entre sus dedos de aves de rapiña.

- Me pides que me desacostumbre de la hora en que nací si debo terminar sola lo que nadie comenzó a mi lado.
Y es la pura verdad.

A veces algo me dice que ella se danza y se llora bailando sola.