martes, 5 de junio de 2012

92

" Esta ausencia que me bebe. Que crea un espacio entre yo y el muro. Este silencio en un lugar tan abierto... Y Rocío, en la torre más alta. Ahora el viento le come parte de la cara. Y yo ya la olvido ".
Serge se mira en los campos. La busca. ¿ Qué hacer ? ¿ Meterla adentro de mis venas y así recluirla en mi pulso ? Ella se acerca y me mira. Su calma me entristece.

- ¡ Quítame la mano del coño !
- No es tu coño, es propiedad de tu marido.

Un camarero va. Se esfuma.

Su boca ablanda mis tendones. Sus labios, se alargan en el suelo de mis poros. Como una gotera, manan mojados por mi carne. La veo en su vestido azul, cantando. Entonces los latidos de mi corazón se abren en el frio gris de sus ojos.

El camarero ahora se pone pálido y se tambalea.

- ¿ Qué haces allí sentado entre letras y acentos ?
- Toda la noche escribo. Palabra por palabra ella viene con una sombra nueva. Sabe que perdí su nombre cuando me llamó.

Ver esa tristeza con tu luz lila es como escuchar las voces de mi antiguo corazón.


Alguien quiere abrir la puerta. Pero se cierra un poema.