lunes, 23 de abril de 2012

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La gente. La gente. La gente.
Fieras.
Algo se cae del silencio.

- ¿ Un café ?
-  Mujerona, ¿ no ves que no tengo tiempo ni para subirme los calzoncillos ?

Los seres tienen algo así como bordes dentados. La continuidad de los sujetos, más allá de la soledad,  forma un conjunto confuso.
( Ellas no son más deseables que nosotros... pero siempre son quienes proponen al "deseo" ).

Los muslos de Rocío deciden ser su traje recién estrenado. Y trás el silencio de mis versos, asoma ese aliento a cama deshecha. Es con sus piernas en la boca que mi barba crece en el mismo susurro. Un simple gesto basta, y veo crecer mi semejanza en un par de medias.

- Es una chica muy guapa. Y limpia...
- ¿ Y donde está la chica ?
- Yo soy la chica.

Serge lo sabe. Una mujer desnuda está siempre cerca de un momento de fusión.
Para el poeta, sin embargo, todo esto tiene un sentido de negación:
" Cúrame el vacío
   Soy yo
   Quisiera estar muerta
   Y entrar como tú a un corazón ajeno "

La Tierra ya no da más. Es demasiado vieja. Vivímos bajo el mismo techo. Allí donde todo coexistre y muere.

- El orgásmo es un lenocinio tardío de tanto dejarnos subsistir por esa continuidad convulsa-