Me besó riéndose un poco en medio de mi boca.
- ¿ Cuándo quieres hacerlo ?
Y mi corazón era un pozo lleno de polen. Y ví "Tú y Yo" escrito en sus ojos de agua. Y sentí la contextura de toda mi existencia en su entrepierna.
Y fuimos el "sólo tú juntos" bordeando los salientes de su callejón preciso.
Tenía Rocío trenzas sujetas al anochecer de su niñez. A su infancia de pequeño infinito quemada en labios de fósforo. En tierras donde se movieron las hojas redondeando hoy mis versos.
Serge se fue al baño a latirse el poema. "Si pusieras tu lengua leyendo la mía. Si sentieras como se coagula ahí el ruido más oscuro de nuestro amor".
Besame sin abandono, pero sin prisa.
Muevete despacio para que dures más mirándome a los ojos.
Sopla en mi cariño... y llevatelo a orillas del mar.
Más tarde, miraba los coches.
En la vereda, a mediodía.
Como una ramita bajo el calor.
Sin comprender nada.