Microcosmos de "noes". El amor era un huésped. En la boca y en los dedos, siento miedo. Que importa, ya sin moverme estoy mirando el ruido rojo de mis sollozos.
Pero ella no me dice nada. La mitad de mi alma entre tus piernas saca tu corazón por un río.
Serge y cada vena de sueño hecha de carne.
Una ciudad con niebla de cristal entre respiraciones de gelatina. Mitades que se aquietan de tarde en tarde. Un angostillo de mirada abierta que se pierde en un arco iris turbio de croar celeste.
Y no estás.
- Estoy, pero tirándote la puerta, amor. Tengo resaca de cenizas. Deseo el maspalpo de tus senos.
Pero ahora me apartas con el brillo húmedo de tu pupila.
Un relámpago entreabierto se limpia al mirarte.
Te roza. La luz de su vientre es un molusco en tu boca.
Te frotas.
Mujer, borde profundo de agua seca.
"Tendida menos falta me haces cuando más falta me haces".
Tú, muérdeme la antena y rescata nuestro recuerdo.
La muerte asiste así a mi nacimiento. Yo, a mi muerta mía.