martes, 22 de noviembre de 2011

63

Siento ternura por los niveles inferiores, por las oscuras encías castigadas por dientes separados. Siento afecto a lo destituido, a sus brillos que lloran. Y esas falsas jerarquías sociales... son como dos copas, como dos órbitas blancas que planean sobre todo el fracaso humano.
( Tengo una delicadeza natural por acercarme a esos seres, por romper de sus frentes el vacío del hielo. Por regalar mi promesa de sí ser, al no ser que envuelve como una viejecita, sus estómagos ).


Los perros han perdido a su dueño. Los barren del umbral de las puertas. Son como basura.
Pero Serge les busca sueños que jueguen a la ronda.


- Oye, ¿ qué miras ?, me dijo repentinamente la poesía.
- Tu pellejo, respondí.


Roció se había comprado un mes de estrellas. Ellas escuchaban a su más largo beso nutrirse en el abdomen como de una gotera.
( Hay sombras mojadas en mis recuerdos. Quieren que se las acaricie como a un cachorrito ).


"Los muchachos dicen que estás loca", le murmuraba una pena a otra pena.


Vagaba sin cuerpo. Fue un tontería que tenía una cara horrible de tristeza. Ella sabía que nos había separado. Entonces, usaba calcetines de color azul.
- Eres tontería para un imbécil que te quiera un poco, le dijeron.
Pero ella nada escuchó. Su costura la había entregado muerta.
Y llevaba un espasmo en sus uñas comidas.