jueves, 14 de julio de 2011

40

La carnalesencia es la sed de ella. Sonríe y yo entro por su sonrisa. Su lengua nutrida de frotes. Un foso y esa voz cuidadosamente en la saliva lenta. Libido edén en los labios. Boca electroardiente erótica.
Oh avara, yo me deshago.

Tal vez seas una erofábula. Tal vez morir y deshacerse para tu crema. Tetas con acordes de luna. Tú te desnudas y me desposees. Yo calefaccionado en tu topografía. Visiones del rey que muere de amor por tí. Fuiste soñada demasiado tarde, Rocío.
Doy chupones de lava.

- ¿ Por qué de cuajo tanto absurdo ?

Soy como un seso de a pie. Y trago, con el corazón entre las piernas.
Y te canto esa canción con pulpa de ternuras.

Un pequeño y poetudo olvido que está hecho de movimientos.
Un yogui.
Y Serge, buscando hímenes en la nieve.