Penétranos la sangre.
Abre la flor de la distancia.
Somos tus gestos inacabados. Tus objetos irreales. Tus formas abortadas...
Serge llenó de sillas vacías mis frases. Dejó que el agua entrara por la ventana sobre las letras que nunca ví.
Eran sus bocas en mis entrañas.
Pasa un equilibrista enano con una bolsa de huevos al hombro. Mis dedos tiemblan arrojados sobre esta página...
Rocío. Tengo un mundo en blanco para tí. ¿ Por dónde vamos ?
- Alguna vez reconocerás que ya has dicho lo que dijiste.
El autor regala sílabas. Pero no sirven.
Caen enteras.
Hostiles, hablan del hablar.
No aceptan servirme en la imagen del amor.
Cuidado con las palabras, sueñan que no estás aquí.
Son sólo ojos.