viernes, 6 de mayo de 2011

21.

¿ No basta abrir los ojos para creerme un auténtico milagro ? Abrirlos y mirar a Rocío, de ahí solo al amor.



Esta gratitud enorme que siento por tu vida, Serge. Estas ganas de lamer hasta tus tachos de basura...Sonrío sumisa como una niña idiota. Adentro vivimos dos mendigos, sin brújula. Soy un impulso unánime en la pendiente de tu piel vertiginosa. El maniquí en escombros de tí. Hablo de mí, naturalmente. De una naturaleza muerta que yace a tu lado porque alguien ya no viene. En nuestro país no visto, resido. Donde la penumbra es tu cuerpo fascinado por no haber hablado nada con nadie. Se viene la muerte, seré tu silencio.



Y el sentido de cerrarse era una página en blanco. Y ellos, noches pequeñas de deseo en los ojos. Ellos... el destiempo de ésta historia desnuda.



Nuevos ecos. Nuevas direcciones en el eje central de la calle. Corrientes ininterumpidas. Oscuridad transitada. Él se habría y se cerraba en la pureza, en el candil.



Ella, era su contrapunto sellado.