lunes, 9 de mayo de 2011

22.

La viejecita, con su sombrero de dormir y una pequeña muerte. A roer el instante de silencio configurado entre sombras. Rocío y la música que ya no puede llorar. Empolvada de noche, cautiva de una ternura anaranjada.


- Tu amor crea animales deteriorados, Serge. Tu poesía de agua... hiere. Cada palabra, restituye ausencias.
- Y yo inyecto novelas desalmaldas para que tú le arrojes piedras.


Los espacios abandonados exigen un pecho que estrechar. Los fotógrafos y la epilepsia del flash. De sus babas de luz.
¿ Cómo será el frío en la boca al nacer ?
¿ Dónde el color que nada aprendió ?


Un aullido de gatos en celo. La vereda, que tiene gritos estrangulados en las cañerías. Sentada en el fondo, Rocío.
Serge, triste porque no está. Es gélido al otro lado.


La asfixia dentro de una pared.


- Vida, ahora voy y canto en tu leyenda infantil.