jueves, 31 de marzo de 2011

11.

¿ Cómo me extraigo los instantes y hago con las venas una escalera para desaparecer al otro lado del espejo ?
Para tomar el pulso a todo lo que existe pongo mis estrofas bajo tierra.
¿ Puedo anticiparte de sonrisa en sonrisa ? ¿ Cómo alcanzarte aunque caigas a mis pies como un ave muerta ? De pronto, sin motivo, bajo tierra, y tan turbia... de pronto despiertas. Y tú, y tu amiga, se hunden en ese abismo de franela. Roidas por arcángeles disfrazados en una vértebra.
Y este desplumarme a puñados por tí. Tu ausencia quiere ya sentarse.
Oigo un “klaxon”, tan compacto como el beso que sangró en tu plato. La esperanza cae como un muerto abandonado. La libertad es sólo un ser de cenizas.
Dices que ella, digo que para nada.
Sola, pasa una motocicleta en infrarrojo.