Esperar donde todo se parte. Donde escribirte en tu voz hasta perder conocimiento. Yo preparo mi muerte y apenas me sostengo. Voy por tí porque te amo en éste minuto. Y me llevas a los confines de tu casa, donde toda tu vida me espera. ¿ Te apagarás en mi lento asesinato de caricias ?
- Serge, cuánto me cabes sin entender mi animal...
- Es que me he encontrado hundido en tu suspiro. Y me aislé en el mediodía de sus muertos.
En un recinto lleno de poemas se abre un sueño lleno de musgo. Tienes orgasmos, perdida en los enigmas de mi espacio abandonado. Cada vez que pulsas mi cuerpo, haces escala con tu besos. Y metes fantasmitas en mis sentimientos. Todos esos que hoy escuchas en mi boca. Y que no ven los malentendidos. Esos que me sobreviven como una reliquia para tí.
- Estoy desnuda, y te alumbro como una lámpara...
Una niña, entre paredes de tristeza, me busca el corazón. Es Rocío, que se aprieta contra mi pecho. Y mi pecho está lleno de humedad. Como un olvido envejecido, o una piedra mojada de ternura, que ahora grita: "todo es interior".
Dos lloran tomados de la mano. Se alejan como cristales metidos en dos lagrimones. Como dos minerales entre tres lunas de humo.
"Pozos en tu recuerdo
un afluente de mi vida en el tuyo
hay un charco de memorias
nuestras y siempre de agua
hay olvidos de brisa
¿ y por qué yo no hago otra cosa más que hablar de tí ?"
- Serge, cuánto me cabes sin entender mi animal...
- Es que me he encontrado hundido en tu suspiro. Y me aislé en el mediodía de sus muertos.
En un recinto lleno de poemas se abre un sueño lleno de musgo. Tienes orgasmos, perdida en los enigmas de mi espacio abandonado. Cada vez que pulsas mi cuerpo, haces escala con tu besos. Y metes fantasmitas en mis sentimientos. Todos esos que hoy escuchas en mi boca. Y que no ven los malentendidos. Esos que me sobreviven como una reliquia para tí.
- Estoy desnuda, y te alumbro como una lámpara...
Una niña, entre paredes de tristeza, me busca el corazón. Es Rocío, que se aprieta contra mi pecho. Y mi pecho está lleno de humedad. Como un olvido envejecido, o una piedra mojada de ternura, que ahora grita: "todo es interior".
Dos lloran tomados de la mano. Se alejan como cristales metidos en dos lagrimones. Como dos minerales entre tres lunas de humo.
"Pozos en tu recuerdo
un afluente de mi vida en el tuyo
hay un charco de memorias
nuestras y siempre de agua
hay olvidos de brisa
¿ y por qué yo no hago otra cosa más que hablar de tí ?"