- Estoy solo. Y los ciegos leeran éstas líneas cuando se caigan dentro, en mí.
Él arrimaba entonces la luz a su ventana.. Desde ahí, la divisaba.
- A menudo las telarañas se ocultan en los sonidos de un universo en donde vive el tiempo que pasa.
Ella no deseaba, ni quería, sangre de monumento. Sólo buscaba al jardín del Edén, que sabía, era triangular. Ella chorreaba brotes de agua por el corazón. Eran como campanadas al fondo de su voz.
La belleza vivía en el culo de una caverna. Serge lo sabía: era como poder amar en un resplandor aquello que hiela. Ese era "su" secreto.
- Hay tanta criatura femenina en mi sed, y yo, con el vaso vacío...
"Mi atractivo ha dicho tantas cosas que ya no se atreve a oirse llamar".
- ¿ Y quién soplará en tu amor ? Yo no, yo amo.
Rocío recordaba la noche con mi cuerpo. Miraba una luz que salía detrás de la puerta cerrada. Yo ponía mis manos, con dulzura, y recorría su rostro.
- Me vengo... dime donde montar la mirada, voy a contemplarte, a untarme la boca con tu lengua.
El deseo es de la noche. Está siempre clavado en el sexo de una lámpara. Y respira, a oscuras.
- Todo orgasmo quiere la libertad de ser una verdad hecha cenizas...
Sus ojos azucarados eran como el suicidio de la certeza.
- Mi cuerpo es una ciudad de nada en nadie. Abre de una vez tus sentidos, poeta...