- La orgía no es la evolución del sexo. Es el objeto sagrado de todo erotísmo.
Alguien canta en el color de un nacimiento. Otro alguien desea llegarle a las bragas a la chica del puente.
Una lunática pasa por ahí con una corona plateada. Lo mira todo. Y también descubre los "chones" de la mujer. " Esas nalgas encierran a una reina muerta", estima.
Un sol negro esconde los deseos elementales de una vagina bajo el calzón.
Una chica está tumbada sobre el sofá. Es Rocío. Está tendida con el vestido alzado hasta las caderas. Sus padres nunca están...
( Un hombre la toca con una mano y estira la otra por debajo de las piernas ).
- Lo que hay después de la muerte no tiene adjetivos. Tampoco lo tiene "coger".
Serge escucha los sonidos orgasmales de ciertas voces preciosas. Son formas, murmullos, y caídas que no tienen fin.
Muchos ya no saben que hacer con tanto no querer.
- Al erotismo, sin pecado, le cuesta mucho sobrevivir en un mundo donde todos conocemos al pecado.
-¿ Quién es Yo ?, pregunta la sensualidad.
- Yo, que por más que hable, no descubro al silencio. Pequeña casa de la promesa, tu retraso no me cesa...
Algo en mí me condena
Desde todas mis vidas
- Te dimos todo lo necesario para que entendieras y preferiste esperar...
Todo anuncia éste poema que nunca anoté
Era un jardín im-pene-trable
- Es que sólo viniste a ver nuestro parque...
¡ Al autor !: sal volando desde tu charco de sombra.
- Hoy tengo frío en las manos. Tengo frío en el pecho. Quiero entrar. Entrarme y no salir.
Un año más de vida. Nada más. Si un día alguién ya no vino, es que no es tan triste estar con un cuerpo a veces sí, y a veces no.